Cartas
viernes,
15 de septiembre de 2000
Al Excmo. Sr.
Alcalde
Estimado
señor:
A la hora
de escribir estas líneas, son tantas las cosas que me
gustaría exponerle que no se si podré expresarlas todas
por la limitación a la que estoy debido.
Soy un
ciudadano de esta capital de la cual me siento muy
orgulloso, y a la que colaboro con el pago de mis
impuestos religiosamente, pero también le diré que soy
la persona más defraudada de las autoridades que me
representan, las cuales deberían mirar por el bienestar
de sus ciudadanos entre los que me incluyo.
Sr.
Alcalde, no sé, si por el hecho de vivir en la llamada
zona de Albacete en concreto en la C/ Nueva, los
ciudadanos que en ella vivimos y que en mi caso
antiguamente se podía vivir, ahora no disponemos de ese
derecho, derecho que ustedes con su incompetencia nos han
privado a causa de una mala política de concesión de
licencias para los bares de copas de la zona sin llevar a
cabo un control exhaustivo de ellos como de los requisitos
que se les debería exigir. Incompetencia que transmito a
"su Unidad Verde" con el Sr. Concejal Martínez
Valero y el Jefe de Sección Sr. Juan Carlos que parecen
estar más por la labor de salir en las fotos y de
defender a las personas que sin escrúpulos ningunos
venden alcohol a menores y ayudan a que nuestros jóvenes
cada día vayan por mal camino, y para comprobarlo desen
una vuelta a altas horas de la noche por los citados
sitios y lo comprobarán.
En mi caso
concreto Sr. Alcalde llevo con un expediente abierto en el
Ayuntamiento por denuncias entre tres y cuatro años, con
cantidad de mediciones por parte de la Policía Municipal
(que se ven limitados por causa de sus ordenanzas),
infinidad de visitas en el Ayuntamiento, tiempo perdido en
mi trabajo, enfermedad de algún familiar por causa de los
ruidos de música del local "pub" de donde vivo
y quien defiende mis derechos... ustedes desde luego que
no. Hay derecho que se instale un limitador al referido
local y al día siguiente las mediciones sigan más altas,
hay derecho que se pasen todos los plazos habidos y por
haber, hay derecho que se dé una orden de cierre la cual
se deberá llevar a cabo inmediatamente y no posponerla,
repito, a quién defienden ustedes... con su inoperancia
están dando lugar esto y mucho más a que cada ciudadano
se tome la justicia por su mano.
Sr. le
invito a usted y su grupo a que conozcan la calle Nueva a
las tres o las cuatro de
la mañana,
esto parece una jungla, jóvenes borrachos, drogados,
vidrios por todos lados de las botellas rotas y unas
aceras invadidas por los devueltos, y mire por donde no
encuentro vigilancia para todo esto, y son ustedes quien
deberían evitarlo, de verdad que es de pena compruébelo.
Les sugiero
que mediten estas líneas y lo comprueben personalmente
pues parecen vivir en otra ciudad, todas las denuncias y
quejas caen en saco roto.
Respetuosamente.
J. Garrido
Morcillo