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prensa de albacete
viernes, 8 de septiembre de 2000 El ruido y el alcalde Al año del caos y la disfunción de la nueva Administrativa Local, y sobre todo en materia de Medio Ambiente y seguridad, el caso que me ocupa y más preocupa (supongo que un montón de albaceteños tendrán la misma tranquilidad), y según se ha ido recogiendo en los diversos medios de comunicación, nuestro alcalde don Manuel Pérez Castell y su concejal Don José Eduardo Martínez Valero, auguraron al problema de la contaminación acústica que padecen varios núcleos de nuestra ciudad "difícil solución" porque "en este asunto se mezclan los intereses de los vecinos con los del cliente y los propietarios de bares musicales y discotecas y como son intereses contrapuestos la solución es difícil". Permítame decir al señor alcalde que el problema no puede estar peor planteado. Los vecinos no tienen "interés" en descansar, sino perfecto derecho, el mismo al menos que el de los que viven en zonas menos caóticas, y la administración que dirige nuestro regidor la obligación de garantizarlo en la medida de sus posibilidades (que las tiene). Los clientes de los bares y discotecas si pueden tener interés en pasarlo bien, pero creo que no a costa de la tranquilidad, ni la salud de nadie y es cuestión de cultura y educación (que también deben promover las administraciones) el procurar buscar actividades y costumbres más civilizadas que las que actualmente, y para desgracia de todos, se practican por las noches de los fines de semana en nuestra ciudad. Por lo que se refiere a los propietarios de los establecimientos musicales creo que son muy respetables sus "intereses", que aquí si que son verdaderos intereses y muy sustanciosos, pero no puede decir públicamente el alcalde o su concejal de Medio Ambiente y seguridad, que estos sean equiparables a los de los vecinos o ciudadanos, porque para decirlo rápidamente unos se benefician con los efectos del ruido y otros lo padecen. De manera que le ruego que no trivialice una cuestión que está afectando la salud y el trabajo de muchos ciudadanos, que está degradando y despoblando un barrio nuevo y otros menos nuevos y que nos tiene a la cola del mundo civilizado. Y "manos a la obra" porque queda mucho por hacer en materia de ruidos en nuestra ciudad, y todo ello sin contar con los nuevos bares de copas y discotecas que se están abriendo en zonas ya de por sí saturadas, ahora ese es otro cantar a esta disfunción que estos irresponsables políticos que tenemos y como es fácil comprobar, habría que preguntarse ¿qué tipo de intereses son los que hacen que estén encubriendo este desmadre Copero? Francisco Muñoz Martínez |
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