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La Asociación
provincial de Empresarios de Hostelería de Albacete (APEH)
ante las declaraciones efectuadas por el concejal de Medio
Ambiente, José Eduardo Martínez, en relación a que la
mayoría de las quejas que llegan a su departamento están
relacionadas con ruidos generados por los establecimientos
de hostelería, han remitido una nota de prensa donde
muestran su más absoluto rechazo a estas afirmaciones.
En primer lugar,
se afirma desde la APEH que son los ruidos de la calle y
no los establecimientos hosteleros los que producen la
principal contaminación acústica, estando éstos
últimos "adecuados tal y como establece la Ordenanza
de Medio Ambiente".
En este sentido,
y tras recordar que los industriales hosteleros vienen
realizando importante inversiones para evitar esos ruidos,
se dice desde la asociación que son las motos (con más
decibelios de los permitidos), los vehículos que circulan
por las calles peatonales, los grupos de personas que
consumen alcohol en la calle (del que se proveen en
establecimientos que no son de hostelería) y los equipos
de música de los coches, los que producen los ruidos,
"siendo responsabilidad directa de esa concejalía el
controlar esos hechos y esas conductas, ya que son
problemas de orden y seguridad ciudadana, y no se provocan
en los establecimientos de hostelería".
Los hosteleros,
tras recordar múltiples conversaciones tenidas con el
concejal al han pedido más vigilancia policial en esas
zonas, informan que son ellos en muchas ocasiones los que
tienen que solucionar problemas pagando servicios de
guarda jurado. Por ello, "y entendiendo que la
concejalía no puede controlar estos problemas, ha
decidido denegar las licencias de apertura a tres
establecimientos de hostelería completamente
insonorizados y que cumplen con todos los
requisitos". Establecimientos que según se asegura
desde la asociación han supuesto inversiones superiores a
los 100 millones de pesetas, han dado trabajo a 10
personas y posibilitan que vivan 13 familias.
Se informa
además que estos negocios cuentan con él permiso
municipal de obras para su instalación, autorizaciones
para terrazas, pago de impuestos, etc, llevando abierta la
actividad más de un año, con el conocimiento de la
concejalía, sin que con el cierre "se vaya a evitar
el problema municipal existente: el ruido en la calle y
las conductas anticívicas".
La APEH asegura
que si se lleva a efecto la denegación de esas licencias
de apertura (asunto que se verá el próximo lunes en
comisión) "independientemente de que los tribunales
serán los que determinen las posibles indemnizaciones por
daños y perjuicios que puedan producirse a las que
tendrá que hacer frente el Ayuntamiento, se crearía una
inseguridad e indefensión en los nuevos industriales,
sean o no de hostelería, que tendrían que esperar más
de un año para saber si el Ayuntamiento les contesta a
una consulta y les concede la licencia de obras y un
tiempo todavía mayor para saber si va a conceder la
licencia de apertura", lo que significa según los
hosteleros, que hay que esperar cerca de dos años sin
poder trabajar, para saber si se podrá o no establecer
un nuevo negocio, "frenando así todo tipo, de
iniciativa empresarial".
La APEH dice por
último que es lamentable que el sector de la hostelería
en Albacete que está proporcionando más de 6.000 puestos
de trabajo directos, así como otros muchos indirectos,
"pueda ser considerado el responsable de la alta
contaminación acústica de nuestra ciudad".
Asumiremos, dicen los hosteleros, la responsabilidad en la
medida que corresponda pero "no asumiremos ser los
chivos expiatorios de una concejalía que por las razones
que sean, no puede hacer frente a los problemas que le
incumben tratando de repercutirlos en nuestro
sector".