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1ª
Entrevista con el Ayuntamiento
A finales del pasado mes de octubre se celebró en el
Ayuntamiento de Albacete una primera toma de contacto
entre ACR y la Concejalía de Medio Ambiente.
En dicha reunión, nuestro
presidente informó al titular de dicha concejalía, D.
Eduardo Martínez Valero, de la creación de ACR y de sus
fines y objetivos. También se le planteó al señor concejal
la necesidad de establecer una mesa de trabajo conjunta,
que se reúna periódicamente para discutir las propuestas
que nuestra Asociación está elaborando (un "Pacto
por la Noche y contra el Ruido") y encontrar una
solución dialogada entre las partes implicadas a los
problemas de contaminación acústica que padece nuestra
ciudad.
El responsable de Medio Ambiente,
tras felicitarnos por la creación de nuestra Asociación,
a la que calificó de cauce fundamental para canalizar las
demandas ciudadanas en pos de una ciudad menos ruidosa,
aceptó gustoso nuestra propuesta y propuso que en cuanto
tengamos elaborado el borrador se creen los equipos de
trabajo de ambas partes y se empiece a trabajar con una
serie de reuniones de periodicidad quincenal o mensual.
Desde aquí no podemos sino
esperar que esa oferta de diálogo con el Ayuntamiento sea
fructífera y dé resultados efectivos y concretos que
puedan ser percibidos en poco tiempo por nuestros
asociados y por la ciudadanía de Albacete en general.
Cierto es que, tras varias
décadas de democracia y tras varios equipos municipales
de distinto signo político, los ciudadanos nos vamos
haciendo un poco más escépticos (o un poco menos
ingenuos) respecto a las promesas de nuestros políticos
cuando vemos la "insoportable distancia entre la
teoría y la práctica", entre la retórica electoral
y lo realmente realizado.
Pero no es menos cierto,
también, que en principio debemos confiar en la
sinceridad de las intenciones de nuestros representantes
democráticamente elegidos, por lo menos hasta que no se
demuestre lo contrario. En este sentido, ACR entiende como
positiva la disposición al diálogo del equipo de
gobierno municipal y velará porque ese diálogo conduzca
a resultados concretos. ACR no tendrá ningún reparo en
decir en cada momento cómo van las cosas, qué se está
haciendo bien, qué se está haciendo mal y, lo que es
peor, o qué es lo que no se está haciendo. Dentro de un tiempo,
podremos evaluar objetivamente la labor de nuestros
gobernantes en la lucha contra el ruido. Si hay un avance
significativo lo diremos y si no lo hay lo denunciaremos
con voz firme y alta.
Dado que somos una Asociación
Cívica independiente y sin ningún tipo de intereses
políticos o económicos que defender, podemos decir en
cada momento lo que pensemos sin ataduras y aplaudir o criticar a quien
corresponda. El hecho mismo de que a las puertas del siglo
XXI hayamos tenido que crear una asociación contra el
ruido es un claro síntoma de que los partidos políticos
hasta la fecha no han ido mucho más allá de la mera
declaración formal de defensa del medio ambiente y la calidad de
vida. Claro, porque ¿Qué partido que aspire a gobernar
no incluiría esto en su programa electoral?
El
momento crítico en el que un gobernante puede demostrar
que sus promesas medio-ambientales van en serio es cuando
se pone manos a la obra y empiezan a producirse los
primeros roces con los grupos económicos o de presión
que tienen intereses enfrentados, que han gozado de algún
privilegio o que han funcionado en una situación de
vacío legal, con un marco legal obsoleto o ante la
pasividad de las autoridades. En ese momento, cuando
afloran los intereses
y los derechos contrapuestos, es cuando el gobernante,
presionado por varios frentes, debe demostrar que tiene
clara la prioridad y la subordinación de unos derechos
frente a otros y de los intereses generales sobre los
particulares. Entonces es el momento de tomar decisiones
políticas, de "hacer política" mediante lo que los juristas llaman
"ponderación" del daño menor y del bien mayor
que esas decisiones causarían.
A todos nos gustaría una sociedad
permanentemente armónica y sin conflictos, pero entonces no sería
necesaria la Política ni el Derecho, que tienen su razón
de ser precisamente en la necesidad de manejar
pacíficamente los conflictos inherentes a la vida social.
Por eso nuestros políticos se quejan de que su tarea es
ingrata, porque a veces hay que tomar decisiones que, por
su naturaleza, no van a contentar a todos sino que les
van a acarrear automáticamente la antipatía de algunos,
la impopularidad o incluso
enemigos declarados. Es cierto.
ACR entiende la difícil
situación en que se pueden encontrar un Ayuntamiento y
una Concejalía de Medio Ambiente que estén decididos
a luchar de veras contra la contaminación acústica,
sobre todo cuando durante años y años los equipos
municipales han ido dejando hacer. ¿Quién pone el
cascabel al gato? ¿Quién dice "hasta aquí hemos
llegado, a partir de ahora se acabó de hacer la vista
gorda y vamos a aplicar las leyes"?
La reciente "salida de
tono" de la Asociación
Provincial de Empresarios de Hostelería de Albacete con el comunicado
contra el concejal de Medio Ambiente (pincha aquí
para ver el artículo de "La Tribuna") es una
buena prueba de ello. Vienen a argumentar que si hasta
ahora los establecimientos de ambiente musical abrían sin
esperar a tener la Licencia de Actividad (a pesar de que la ley
lo prohíbe expresamente), ¿Por qué ahora se cierran
tres? ¿Por qué ahora hay que cumplir la ley cuando hay
un montón de sitios abiertos desde hace tiempo en similares condiciones?
No vamos a dar la respuesta aquí,
porque seguro que el concejal afectado sabrá darla sin
nuestra ayuda. Tampoco sabemos por qué se ha dado el caso
de establecimientos abiertos durante cierto tiempo sin la
preceptiva Licencia de Actividad ni nos alegramos de la
situación personal de los afectados, pero sí nos
congratularemos de que aquellas actividades que son
declaradas "molestas, nocivas o insalubres" no
puedan echar a andar hasta que las autoridades den su
visto bueno con todas las garantías, tras haber
inspeccionado minuciosamente que todo se ajusta a las
leyes que nos hemos dado.
En breve daremos a conocer a la
opinión pública nuestra posición respecto al comunicado
de la Asociación de Hosteleros y a algunas afirmaciones
allí contenidas. Baste con señalar ahora que lamentamos el
tono victimista, casi paranoico de dicho comunicado (¿De verdad creen que
están en peligro 6.000 puestos directos de trabajo y el
futuro industrial de Albacete?) que quizá sea fruto de la precipitación de los que lo han
redactado, porque la APEH reúne en su mayoría a
excelentes y sensatos empresarios, comprometidos con la
legalidad vigente y la prosperidad de Albacete, que serán
sin duda los primeros partidarios de que su actividad se
realice sin producir molestias a los ciudadanos y de que
su Asociación sea modélica y no dé cobijo quienes
incurran en cualquier tipo de ilegalidad manifiesta.
No hay un "único
culpable" de la situación del ruido. Por eso,
los análisis simplistas, las generalizaciones gratuitas y
la negativa a reconocer que ALGUNOS
establecimientos causan ruido y otras molestias
derivadas
a muchos ciudadanos supondrían, de decirlo alguien en
serio, un insulto a la inteligencia y una afrenta a un
número importante de vecinos que llevan bastante tiempo
sufriendo en silencio y viendo con impotencia, como ALGUNOS
hacen negocio con el ruido. No es esa la manera de
abordar la solución del problema.
ACR tiene, modestamente, algunas
ideas para combatir el ruido y se las vamos a ofrecer a
las autoridades. Esperamos que otros colectivos, si las
tienen, hagan lo mismo por civismo. ACR estará siempre
dispuesta a dialogar con quienes mantengan posiciones
racionales, razonables, fundamentadas y abiertas. Y conste
que mantener la serenidad y la disposición al diálogo
supone, para muchos de nuestros asociados, un admirable
esfuerzo de contención, pues hay casos absolutamente
insoportables.
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