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La
Junta renuncia a prohibir el consumo de alcohol en la
calle a petición del Ayuntamiento de Albacete
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Albacete,
24/09/
2001
La
corporación estima que con esta medida se fomentaría el
‘botellón’ juvenil clandestino
JOSÉ
FIDEL LÓPEZ • ALBACETE
El
Ayuntamiento de Albacete ha evitado, oponiéndose con
rotundidad, que la Junta de Comunidades, a través de su
nueva Ley de Drogodependencias, prohíba el consumo de
alcohol en la calle. Por acuerdo de la Comisión Técnica
Municipal de Drogodependencias de Albacete, el ayuntamiento
presentó una serie de alegaciones al anteproyecto de ley que
prepara la administración regional por entender que si se
prohibiera la práctica del botellón a los jóvenes, se
fomentaría que se realizase de manera clandestina. Estas
alegaciones han sido admitidas y aparecerán en la nueva
normativa, cuya entrada en vigor está pendiente tan solo de
que sea aprobada por las Cortes de Castilla-La Mancha. La polémica
está servida.
El
Ayuntamiento de Albacete ha logrado que la Junta de
Comunidades elimine de la Ley de Drogodependencias de
Castilla-La Mancha la prohibición del consumo de alcohol en
la calle. La concejal de Acción Social, Pilar López, y el
coordinador del Plan Municipal contra la Droga, Modesto
Belinchón, explicaron a La verdad que las alegaciones
presentadas desde el municipio, elaboradas por la Comisión Técnica
Municipal de Drogodependencias, a la normativa que prepara la
administración regional –y que ya ha sido aprobada por el
Consejo de Gobierno para su debate en las Cortes
Regionales– han sido aceptadas en su totalidad. Uno de los
artículos más polémicos del anteproyecto de esta ley es el
8.5, en el que se dice expresamente que «queda prohibido el
consumo de bebidas alcohólicas en la vía pública, excepto
en aquellos lugares expresamente autorizados por el
ayuntamiento correspondiente». Pues bien, según explicaron
Belinchón y López a este diario, ese artículo va a ser
eliminado en su totalidad por diversos motivos. Así, y según
se indica en las alegaciones presentadas por el Ayuntamiento
de Albacete a esta norma, porque «su objeto es una
interpretación de orden público y no de salud pública, y
estando de acuerdo con la problemática que pretenden evitar,
se cree que ya existen regulaciones para prevenirla».
Efectos
contraproducentes
De
la misma manera, para los responsables del Plan Municipal
contra la Droga, «por las características del consumo que
se realiza en la calle, creemos que tendría un efecto
contraproducente tanto de orden público como en salud pública,
pues se potenciaría el consumo clandestino con menos control».
Pero
hay más motivos, como por ejemplo, la dificultad que supondría
la aplicación de esta norma en espacios autorizados como las
terrazas de los bares.
Es
decir, que si tal y como se asegura desde el ayuntamiento de
la capital, este artículo es eliminado de la ley regional
–de la que ha desaparecido también la prohibición de
fumar en establecimientos públicos como bares y
restaurantes, tras una ardua polémica–, la nueva normativa
no contempla medidas concretas contra el botellón, o
lo que es lo mismo, el consumo de alcohol en plena calle por
parte de los jóvenes. Entre esta línea que defiende ahora
el ayuntamiento de la capital y las intenciones puestas de
manifiesto hace escasamente unos meses por el concejal de
Seguridad Ciudadana, José Eduardo Martínez Valero, hay
tremendas diferencias, ya que en principio el consistorio
barajaba la posibilidad de elaborar una ordenanza municipal
para evitar el botellón.
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