prensa de albacete

volver a la página anterior página anterior volver a la página anterior

                              Albacete, 19/1/ 2001

Los riesgos de la noche

El 41% de los estudiantes se ha emborrachado alguna vez • La mayoría consume cerveza y combinados • El alcohol predispone al contagio de enfermedades

LA VERDAD • ALBACETE
Diversos estudios revelan que la mayoría de los jóvenes abusan del alcohol. Lo hacen los fines de semana por la noche y, para ello, recurren a bebidas de precio asequible como la cerveza. Sanidad advierte, de ahí el incremento de las campañas de prevención, que el consumo de este tipo de drogas trae consigo consecuencias negativas para la salud del que las consume y de los que lo rodean.

La Delegación Provincial de Sanidad ha advertido que uno de sus campos de batalla es el consumo de alcohol entre los jóvenes, así como el tabaco. Por este motivo, las campañas preventivas que ha puesto en marcha se centran en el campo de la educación. La jefa del Servicio de Salud, Pilar Pueyo, ha redactado un informe que revela las consecuencias que lleva consigo la ingesta incontrolada de alcohol. Así, cabe señalar que, según las últimas encuestas a las que ha tenido acceso Sanidad, el 41% de los estudiantes se ha emborrachado alguna vez. La mayoría, por motivos económicos y familiares, bebe por la noche y se inclina por la cerveza y los combinados.

El informe advierte que el consumo excesivo de alcohol produce en los jóvenes alteraciones en las relaciones con la familia, los compañeros y maestros, bajo rendimiento escolar, agresiones, alteraciones del orden público y conductas de alto riesgo, como conducir bajo los efectos del alcohol, llevar a cabo actividades sexuales inseguras y, por tanto, arriesgar su salud y su estabilidad emocional enfrentándose a embarazos no deseados y a enfermedades de transmisión sexual.

Asimismo, Pueyo señala en el informe que el alcohol es un producto depresor del sistema nervioso central, «lo que significa que disminuye el tono, la ansiedad y, en dosis mayores, produce desinhibición del nivel de conciencia y manifestación de emociones reprimidas».

De esta manera, queda probado que aunque el alcohol pueda considerarse un excitador de comportamientos, en realidad, sus efectos disminuyen las capacidades personales, como puede ser la sensibilidad y, en general, las facultades de quienes lo consumen.

Según las encuestas de Salud, el consumo de bebidas alcohólicas ha disminuído de manera notable a lo largo de los últimos cinco años, sin embargo los que aún consumen lo hacen con más asiduidad y en mayores cantidades. Los últimos datos revelan también que el 60% de la población de entre 16 y más años es consumidor habitual y un 4% es bebedor de riesgo. Castilla–La Mancha figura entre las tres comunidades autónomas en las que se ha producido un claro aumento en el porcentaje de población abstemia.

Otro de los problemas a los que se enfrentan los profesionales de la salud es al hecho de que las consecuencias del alcohol van más allá de lo que la ingesta pueda perjudicar al organismo. La bebida lleva consigo desinhibiciones que dan lugar a que los jóvenes bajen la guardia. Accidentes de tráfico y enfermedades de transmisión sexual son sólo un ejemplo de los riesgos a los que se enfrentan los adolescentes. Chicos que, en su mayoría, consumen cerveza y combinados, y lo hacen durante la tarde noche del fin de semana.

Pero el alcohol no es la única droga ligada al fin de semana y a la mal llamada diversión. El informe subraya que «no hay una única droga, sino muchas y muy diferentes». Por este motivo, los programas de prevención de drodependencias, como es el caso de Alcazul, no se limitan a informar sobre las consecuencias del alcohol, sino que incluyen dentro de las sustancias nocivas el tabaco y todo tipo de estimulantes.

Generalmente, este tipo de sustancias se clasifican atendiendo a sus efectos sobre el sistema nervioso central, la dependencia que producen y la codificación sociocultural de consumo. En este último punto entrarían las drogas institucionalizadas como el alcohol y el tabaco.

Durante los últimos años, la comunidad educativa y los responsables sanitarios se han unido para concienciar a la población, subrayando que todas las drogas son nocivas y que su consumo no tiene nada que ver con la tan ansiada diversión.


Sanidad advierte que los efectos de la bebida y el Sida están relacionados

La noche lleva consigo, en la mayoría de los casos, el alcohol, el tabaco y el consumo de otro tipo de drogas que fomentan la desinhibición. En unos casos esta aparente liberación lleva a conducir de manera arriesgada y, en otros, a mantener relaciones sexuales de riesgo, sin ningún tipo de protección. De ahí que Sanidad haya advertido una peligrosa relación entre el consumo de drogas y las enfermedades de transmisión sexual como el Sida. La falta de conciencia lleva a no utilizar métodos de protección.

volver a la página anterior página anterior volver a la página anterior  ir arriba ir arriba ir arriba