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prensa
de albacete
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Albacete,
23/11/ 2001
| Los
consumidores recuerdan los derechos ciudadanos
ante el ruido |
La
mayoría de los municipios carecen de ordenanza acústica
La
Unión de Consumidores de Albacete acaba de hacer públicas
las conclusiones de las I Jornadas sobre contaminación acústica,
que organizadas por los consumidores, tuvieron lugar en el
campus albaceteño de la Universidad de Castilla-La Mancha
con amplia presencia de representantes de colegios
profesionales, técnicos de la administración,
responsables políticos y representantes de organizaciones
sociales, así como ciudadanos particulares afectados por
el ruido.
Así, en las mismas se dejó constancia no sólo de la
falta de una legislación estatal que permita una
normativa coordinada por parte de las administraciones públicas,
sino también de que en la mayoría de los municipios de
la provincia albaceteña carecen de la correspondiente
ordenanza municipal sobre ruidos, y que los ayuntamientos
dotados de estas normas, en su mayor parte, son
insuficientes y se incumplen casi sistemáticamente.
Arquitectónicamente hablando, existe, tal y como se puso
de manifiesto, una normativa sobre insonorización que los
propios técnicos contemplan en sus proyectos, si bien se
reconoce dificultad para su cumplimiento debido, entre
otras razones, a la falta de homologación de algunos
materiales empleados en la construcción. Además, según
estas jornadas, falta conciencia ciudadana en la exigencia
a la hora de adquirir objetos o bienes de consumo que éstos
cumplan con los niveles mínimos de decibelios.
Siguiendo con los ciudadanos, también se señaló que es
evidente que el ciudadano tiene unos derechos, entre
otros, es el de la protección. Reafirmándose, a tal
respecto, en la necesidad de que por parte de las
diferentes administraciones públicas de acuerdo a sus
competencias, se legisle de forma clara para que puedan
exigirse las posibles responsabilidades de quien incumpla
dicha legislación. Los ayuntamientos y diputaciones, en
opinión de los asistentes a estas jornadas, deben, por su
parte “dotarse de personal técnico suficiente con el
grado de formación adecuado, para el control de las
normativas vigentes y de las que en su momento se puedan
aprobar”.
Asimismo se demandó que los servicios establecidos
actualmente para el control de ruidos adecúen su horario
de trabajo al de las actividades que molestan, y que se
busque de inmediato por parte de los responsables
municipales en colaboración con la Asociación de
Hostelería una solución a los graves problemas
planteados actualmente por varios vecinos de la ciudad, y
caso de no ser posible la solución, se aplique la
ordenanza protegiendo por encima de otros intereses, el
derecho a la salud de los ciudadanos.
Ya para terminar desde esta joranda se requirió que “el
Ayuntamiento de la capital estudie y exija a los
diferentes establecimientos de hostelería la publicación
de la actividad que pueden ejercer, con horarios de
apertura y cierre, así como los niveles de ruido en
decibelios que puede emitir, como un derecho claro de
información de los usuarios”.
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