Dos de cada diez inspecciones sobre la venta de bebidas alcohólicas
a menores de 18 años acaban en sanción en la provincia de
Albacete, con multas que, como mínimo, suponen el desembolso de
3.000 euros (500.000 pesetas).
Según se desprende de los datos facilitados por el servicio de
consumo de la delegación provincial de Sanidad, desde 1995 -año
en el que fue aprobada la Ley de 2 de marzo contra la venta y
publicidad de bebidas alcohólicas a menores de Castilla-La
Mancha-, hasta el 2001, el servicio de inspección de Consumo ha
visitado 5.535 establecimientos de venta de alcohol en toda la
provincia, que si se traduce en localidades visitadas serían
338 municipios.
De los 5.535 establecimientos visitados, se registraron 444
actuaciones positivas, de las que 261 terminaron en expedientes
incoados con multa, ya que el resto se pudieron corregir en
tiempo y forma.
Infracciones
por ley
Las infracciones previstas en la citada Ley, tipificadas como
muy graves en el caso de vender o dispensar bebidas alcohólicas
a menores de 18 años en centros educativos, oscilan entre el
millón y los diez millones de pesetas, mientras que las graves,
consideradas cuando se vende alcohol en otros centros o lugares
distintos a los educativos, oscilan entre las 100.000 y el millón
de pesetas.
El máximo responsable del servicio provincial de Consumo, Jesús
Montalvos, significó la dificultad de demostrar la venta de
alcohol a menores en establecimientos que dispensan estas
bebidas porque, en la mayoría de los casos, el mayor
impedimento es la ausencia de documentación por parte de los
menores.
En este sentido, indicó que los inspectores del servicio
provincial de Consumo visitan asiduamente bares, restaurantes, máquinas
expendedoras automáticas, estaciones de servicio,
establecimientos de temporada (chiringuitos), comercio
minorista, centros recreativos e, incluso, institutos de Educación
Secundaria.
«La manera de actuar del inspector -comentó Montalvos- es
comprobar en el establecimiento quién sirve el alcohol y a
quien. En ese momento, tratamos de identificar a los menores con
la Policía Local o la Guardia Civil que acompaña al inspector,
pero es muy complicado actuar en el momento, porque en la mayoría
de los casos los menores no llevan carné de identidad».
Publicidad
No obstante, en 261 ocasiones se ha podido abrir expediente y
poner una multa económica al establecimiento, si bien todas
ellas no han estado referidas exclusivamente a la venta de
alcohol a menores, sino también a la publicidad que del alcohol
se hace en los pubes y bares de la provincia. A tal respecto,
Jesús Montalvos resaltó que «hemos encontrado publicidad que
fomenta el suspenso para beber gratis, porque decía algo así
como por cada suspenso que traigas, dos copas gratis».
Jesús Montalvos subrayó que de los 261 expedientes incoados,
199 los tramitó la delegación provincial de Sanidad, mientras
que los 62 restantes fueron gestionados por los ayuntamientos.
A lo largo del año 2002, el servicio de inspección de consumo
ha realizado 80 visitas en el mismo sentido, controles que
repasan tanto la cartelería como las máquinas automáticas y
la venta de alcohol, en el sentido de «qué es lo que se sirve
y a quién se sirve».